Hoy lo primero de todo quiero aclarar lo comentado en mi ultima entrada.
No quería decir que el universo no girase a mi favor, para nada estaba en una postura negativista de mi vida, sino más bien todo lo contrario, pero creo que no he sabido explicarme con claridad.
A lo que iba en mi ultima entrada, el aprendizaje final digamos iba relacionado con ese Carpe Diem que pongo al final. Lo que quiero decir es que si que es cierto que pensaba así, pero eso era antes no hoy. Hoy creo que tarde más o menos la vida en llegar, al final la vida llega. Te pegas toda la vida esperando a que la vida llegue sin darte cuenta de que la vida es eso que te esta pasando en ese momento. Hay que aprovechar esos momentos que hay en el presente porque se irán y ese momento en concreto nunca más tendrás la oportunidad de vivirlo. No esperes a que la vida llegue, la tienes delante!!
Y lo segundo que quería decir hoy es que ya he terminado el taller de emociones en el que estaba de voluntaria como comente en otra entrada. Y he podido acabarlo yo con mi compañera, he tenido esa oportunidad, y me siento agradecida por ello, pues nos han devuelto mucho en el ultimo día. Nos dieron las gracias, nos aplaudieron, nos desearon unas buenas navidades y desearon que la residencia volviese a llamarnos para que volviésemos a ir pues habían estado muy agusto con nosotras. Y estas pequeñas cosas son muy importantes tenerlas en cuenta, porque sin estas pequeñas cosas no merecería la pena hacer este tipo de talleres y de voluntariado. Sin embargo también quiero dejar claro que apoyo el voluntariado firmemente, pero siempre y cuando este no interfiera en ningún puesto de trabajo potencial.
Este pequeño espacio en el que plasmar todo aquello que poca gente leera, pero que me servirá para reflexionar en el día a día.
jueves, 17 de diciembre de 2015
martes, 15 de diciembre de 2015
Sorpresas te da la vida
Que vueltas da la vida! Un día eres una chiquilla pensando y discutiendo con tus amigas en cual es el chico más guapo de tu clase y al día siguiente tienes a la mitad de tus amigas dándote las noticias de que se van a casar o de que van a ser mamás!
Tal vez a mis 32 años esto ya no debería sorprenderme en ningún caso, pero supongo que la vida que nos ha tocado vivir... no es muy normal, o al menos no es la que vivieron nuestros padres, con lo cual... si, la vida te coge y te sorprende.
Cuando era muy pequeña recuerdo que planee toda mi vida, iba a mudarme a vivir con mi mejor amiga a los 18, a los 20 me iba a casar y a los 22 iba a tener mi primer hijo. Debo decir en mi defensa que era una infante de apenas 8 años cuando pensaba así. De hecho en la adolescencia odiaba a los niños y no quería saber nada ni de casarme ni de tener hijos, aunque si quería independizarme temprano. Que ilusa. Nada de esto llego cuando lo esperaba, de hecho... NADA llego. Nunca me fui a vivir con mi mejor amiga, no me he casado y no tengo hijos, y como he dicho... tengo 32 años.
El año pasado me independicé, pero claro, no con mi mejor amiga, sino con mi chico, que casi desde el minuto uno de empezar a salir quería que viniese a vivir con el, y yo la verdad es que tampoco me hice de rogar mucho. Decidimos que tenia que estar yo un poco mas estabilizada en mi vida, al menos terminar mis estudios y empezar a trabajar, así que pusimos de fecha el final de mis estudios, y sin más me mude.
Y mientras iba y venia en mi vida, mi mejor amiga se casaba, se quedaba embarazada y tenia su primera hija. Amigos que pensarías que jamás se casarían y menos tendrían hijos, de pronto te daban la sorpresa. Esto me paso con tres! También uno de mis mejores amigos se había casado y esta a punto de ser padre. Otra amiga reciente también esta apunto de ser mamá. Vamos que voy de sorpresa en sorpresa mientras yo intentaba estabilizar mi vida, cosa que por fin empiezo a hacer ahora, pero que llevo intentando toda mi vida. Y bueno, hoy he vuelto a recibir la sorpresa, otro embarazo más de otra amiga de siempre. Algo que juro que no me esperaba para nada.
A veces pienso que el mundo gira para todo el mundo menos para mi la verdad, luego me miro en el espejo y me doy cuenta de que el mundo también gira para mi, aunque mi vida vaya a gatas sobre un mundo que gira a la velocidad de un avión.
Pero bueno, la vida aunque parece llegar tarde al menos llega, por fin la veo llegar, que es lo que importa, y no puedo ser más feliz de lo que soy ahora en mi vida, aunque aún queden muchas cosas por llegar. A día de hoy solo puedo decir: Carpe Diem.
Tal vez a mis 32 años esto ya no debería sorprenderme en ningún caso, pero supongo que la vida que nos ha tocado vivir... no es muy normal, o al menos no es la que vivieron nuestros padres, con lo cual... si, la vida te coge y te sorprende.
Cuando era muy pequeña recuerdo que planee toda mi vida, iba a mudarme a vivir con mi mejor amiga a los 18, a los 20 me iba a casar y a los 22 iba a tener mi primer hijo. Debo decir en mi defensa que era una infante de apenas 8 años cuando pensaba así. De hecho en la adolescencia odiaba a los niños y no quería saber nada ni de casarme ni de tener hijos, aunque si quería independizarme temprano. Que ilusa. Nada de esto llego cuando lo esperaba, de hecho... NADA llego. Nunca me fui a vivir con mi mejor amiga, no me he casado y no tengo hijos, y como he dicho... tengo 32 años.
El año pasado me independicé, pero claro, no con mi mejor amiga, sino con mi chico, que casi desde el minuto uno de empezar a salir quería que viniese a vivir con el, y yo la verdad es que tampoco me hice de rogar mucho. Decidimos que tenia que estar yo un poco mas estabilizada en mi vida, al menos terminar mis estudios y empezar a trabajar, así que pusimos de fecha el final de mis estudios, y sin más me mude.
Y mientras iba y venia en mi vida, mi mejor amiga se casaba, se quedaba embarazada y tenia su primera hija. Amigos que pensarías que jamás se casarían y menos tendrían hijos, de pronto te daban la sorpresa. Esto me paso con tres! También uno de mis mejores amigos se había casado y esta a punto de ser padre. Otra amiga reciente también esta apunto de ser mamá. Vamos que voy de sorpresa en sorpresa mientras yo intentaba estabilizar mi vida, cosa que por fin empiezo a hacer ahora, pero que llevo intentando toda mi vida. Y bueno, hoy he vuelto a recibir la sorpresa, otro embarazo más de otra amiga de siempre. Algo que juro que no me esperaba para nada.
A veces pienso que el mundo gira para todo el mundo menos para mi la verdad, luego me miro en el espejo y me doy cuenta de que el mundo también gira para mi, aunque mi vida vaya a gatas sobre un mundo que gira a la velocidad de un avión.
Pero bueno, la vida aunque parece llegar tarde al menos llega, por fin la veo llegar, que es lo que importa, y no puedo ser más feliz de lo que soy ahora en mi vida, aunque aún queden muchas cosas por llegar. A día de hoy solo puedo decir: Carpe Diem.
lunes, 14 de diciembre de 2015
24 horas sin movil
Hace unos días, antes de que llegase diciembre, le regale a mi chico un calendario de adviento personalizado. Es decir, en lugar del típico que venden en las tiendas con chocolatinas, yo cogí una vara de nuestros girasoles, unas cuerdas y unas bolsitas y metí lo que me apeteció, chuches, mini regalos, y algún que otro Vale. Bueno, pues el día 12 abrió su bolsita y se encontró con el "Vale por un día sin móvil", le dije que el podía elegir el día, y decidió que fuese al día siguiente. Con lo cual, desde las 12 de la noche del día 13 hasta esta noche a las 12 ya día 14 he estado con el móvil apagado y bien guardado en mi bolso.
Pensé que lo echaría de menos, que en cuanto tuviese alguna duda de cualquier cosa querría echar mano de él para investigar aquello por lo que dudase. Sorpresivamente no ha sido así. No os voy a mentir, si que en algún momento tenía como una sensación de mono, exactamente como cuando dejas el tabaco, eso de... me falta algo en las manos, o en el bolsillo. Y eso la verdad es que me ha dado que pensar, no se si me da miedo o pena esa sensación. Sé que estoy enganchada al móvil, pero bueno como casi el resto de los mortales. De hecho ha habido un momento en casa de mis padres que he dicho "eh! no vale! todos con el móvil!!".
Es sorprendente como el móvil ha acabado siendo casi una extensión de nuestro cuerpo. Lo bueno, es que hoy he descubierto que aunque me costaría, podría vivir sin él. Es cierto que tal vez podría perder parte de contacto con algunas personas, pero supongo que eso es solo si esas personas quieren. La mayoría de mis amigos saben donde vivo, o saben la manera de localizarme de una u otra manera, puedan tardar más o menos, y yo también sé localizar a muchos de ellos, o se el modo de hacerlo, tarde más o menos; así que en el fondo supongo que si alguien pierde la conexión con otra persona... será por algo. Hay mil formas de comunicarse.
También es cierto que lo que nos ha hecho que el móvil sea una extensión de nuestro cuerpo es la posibilidad de tener Internet en el móvil, así que supongo que si queremos socializar y no estar enganchados en el fondo solo bastaría con eliminar esa parte del móvil, y quien quiera localizarte... pues supongo que tendrá que llamar, como se ha hecho antes durante mucho tiempo. Tal vez debiera planteármelo detenidamente la verdad, porque si que es cierto que siento que a veces el móvil se lleva mucho tiempo de mi vida que antes disponía para otras cosas.
Antes pensaba que el ordenador me quitaba tiempo, y ahora resulta que es el móvil, casi prefería que me lo quitase el ordenador la verdad, porque si lo pienso, por lo menos en el ordenador hacía cosas de más provecho, o al menos culturales, como ver una peli, un documental, seguir un curso online gratuito, ver tutoriales en youtube,... por lo menos aprendía cosas, ahora solo chateo por el whatsapp y juego a juegos chorras en el móvil.
Verdaderamente creo que debería planteármelo.
Pensé que lo echaría de menos, que en cuanto tuviese alguna duda de cualquier cosa querría echar mano de él para investigar aquello por lo que dudase. Sorpresivamente no ha sido así. No os voy a mentir, si que en algún momento tenía como una sensación de mono, exactamente como cuando dejas el tabaco, eso de... me falta algo en las manos, o en el bolsillo. Y eso la verdad es que me ha dado que pensar, no se si me da miedo o pena esa sensación. Sé que estoy enganchada al móvil, pero bueno como casi el resto de los mortales. De hecho ha habido un momento en casa de mis padres que he dicho "eh! no vale! todos con el móvil!!".
Es sorprendente como el móvil ha acabado siendo casi una extensión de nuestro cuerpo. Lo bueno, es que hoy he descubierto que aunque me costaría, podría vivir sin él. Es cierto que tal vez podría perder parte de contacto con algunas personas, pero supongo que eso es solo si esas personas quieren. La mayoría de mis amigos saben donde vivo, o saben la manera de localizarme de una u otra manera, puedan tardar más o menos, y yo también sé localizar a muchos de ellos, o se el modo de hacerlo, tarde más o menos; así que en el fondo supongo que si alguien pierde la conexión con otra persona... será por algo. Hay mil formas de comunicarse.
También es cierto que lo que nos ha hecho que el móvil sea una extensión de nuestro cuerpo es la posibilidad de tener Internet en el móvil, así que supongo que si queremos socializar y no estar enganchados en el fondo solo bastaría con eliminar esa parte del móvil, y quien quiera localizarte... pues supongo que tendrá que llamar, como se ha hecho antes durante mucho tiempo. Tal vez debiera planteármelo detenidamente la verdad, porque si que es cierto que siento que a veces el móvil se lleva mucho tiempo de mi vida que antes disponía para otras cosas.
Antes pensaba que el ordenador me quitaba tiempo, y ahora resulta que es el móvil, casi prefería que me lo quitase el ordenador la verdad, porque si lo pienso, por lo menos en el ordenador hacía cosas de más provecho, o al menos culturales, como ver una peli, un documental, seguir un curso online gratuito, ver tutoriales en youtube,... por lo menos aprendía cosas, ahora solo chateo por el whatsapp y juego a juegos chorras en el móvil.
Verdaderamente creo que debería planteármelo.
viernes, 11 de diciembre de 2015
Alargando las noches
Hoy va a ser una noche muyyyyyy larga.
Y vosotros direis... joe, pues como todas, ¿no? Pues va a ser que no.
Hace algún tiempo la señorita que os escribe se ofreció como voluntaria en un proyecto. Este proyecto se basaba principalmente en ir a diferentes residencias de la tercera edad de Navarra a impartir un taller de memoria y otro de emociones. El proyecto parecía que molaba bastante y sin dudarlo me lance de cabeza.
En un principio todo esto iba a ser pausadamente, primero con sus respectivas reuniones para tener más claro cada taller, realizar modificaciones si se necesitaban, que si hacía falta, y temas diversos, y después con la impartición de los talleres, que se calculaban 10 sesiones por taller, osea 2+2... un total de 20 sesiones. En principio íbamos a estar de reuniones hasta diciembre, vamos que íbamos a estar dos meses y medio haciendo reuniones. Nuestra sorpresa vino una semana o dos después cuando nos dicen que el proyecto no es para empezar en enero sino que es para terminar el proyecto antes de que acabe el año. Cosas del politiqueo, de balances y de mierdas en vinagre. A pesar de todo claro ya tiras para delante y dices... "buenoooo pues a ver que saleee".
Y ahí estoy metida hasta el cuello tratando de acabar un taller en una residencia de Olite, porque evidentemente para los dos talleres no daba. Y como me olía que podía ser posible que se me juntara el voluntariado con el trabajo, al menos fui lo suficientemente inteligente como para pedir que fuésemos dos personas las que llevásemos el taller de Olite por si se daba el caso de que me llamaran a trabajar. Y así ha sido.
Con lo cual ahora estoy intentando terminar el taller lo más dignamente que puedo porque me jode dejarlo a medias. El viernes pasado por ejemplo tuvo que ir sola mi compañera porque yo tenía reunión de equipo en el trabajo. Y mañana pues en principio es una putada porque tengo que ir de empalmada, pero si quiero terminar el taller pues tengo que aprovechar porque mañana la reunión de equipo por ser del turno que sale de trabajar a las 9 no es obligatorio que este. Así que a las 9 cuando salga a tope con la cope hasta olite con mi compañera. Bendito red bull el que me voy a tomar antes de salir. ¿Qué sería de mi sin el?
Ahora hay que ver si puedo ir a la ultima de las sesiones, porque en principio no puedo ir por reunión, pero si conseguimos que la directora de la residencia cambie el día... tal vez pueda conseguirlo. Me jodería bastante no poder hacer la despedida. Pero ya veremos a ver, porque en su día queriamos haber realizado los talleres los miercoles por las mañanas, que a mi a día de hoy me hubiese venido de perlas, pero la directora no nos dio mas opciones que los viernes por las mañanas, así que dudo que me lo vaya a poner fácil ahora, pero bueno, lo menos que puedo hacer es intentarlo así que... a por ello! Mañana, bueno dentro de unas horas, supongo que sabré si es posible.
Y vosotros direis... joe, pues como todas, ¿no? Pues va a ser que no.
Hace algún tiempo la señorita que os escribe se ofreció como voluntaria en un proyecto. Este proyecto se basaba principalmente en ir a diferentes residencias de la tercera edad de Navarra a impartir un taller de memoria y otro de emociones. El proyecto parecía que molaba bastante y sin dudarlo me lance de cabeza.
En un principio todo esto iba a ser pausadamente, primero con sus respectivas reuniones para tener más claro cada taller, realizar modificaciones si se necesitaban, que si hacía falta, y temas diversos, y después con la impartición de los talleres, que se calculaban 10 sesiones por taller, osea 2+2... un total de 20 sesiones. En principio íbamos a estar de reuniones hasta diciembre, vamos que íbamos a estar dos meses y medio haciendo reuniones. Nuestra sorpresa vino una semana o dos después cuando nos dicen que el proyecto no es para empezar en enero sino que es para terminar el proyecto antes de que acabe el año. Cosas del politiqueo, de balances y de mierdas en vinagre. A pesar de todo claro ya tiras para delante y dices... "buenoooo pues a ver que saleee".
Y ahí estoy metida hasta el cuello tratando de acabar un taller en una residencia de Olite, porque evidentemente para los dos talleres no daba. Y como me olía que podía ser posible que se me juntara el voluntariado con el trabajo, al menos fui lo suficientemente inteligente como para pedir que fuésemos dos personas las que llevásemos el taller de Olite por si se daba el caso de que me llamaran a trabajar. Y así ha sido.
Con lo cual ahora estoy intentando terminar el taller lo más dignamente que puedo porque me jode dejarlo a medias. El viernes pasado por ejemplo tuvo que ir sola mi compañera porque yo tenía reunión de equipo en el trabajo. Y mañana pues en principio es una putada porque tengo que ir de empalmada, pero si quiero terminar el taller pues tengo que aprovechar porque mañana la reunión de equipo por ser del turno que sale de trabajar a las 9 no es obligatorio que este. Así que a las 9 cuando salga a tope con la cope hasta olite con mi compañera. Bendito red bull el que me voy a tomar antes de salir. ¿Qué sería de mi sin el?
Ahora hay que ver si puedo ir a la ultima de las sesiones, porque en principio no puedo ir por reunión, pero si conseguimos que la directora de la residencia cambie el día... tal vez pueda conseguirlo. Me jodería bastante no poder hacer la despedida. Pero ya veremos a ver, porque en su día queriamos haber realizado los talleres los miercoles por las mañanas, que a mi a día de hoy me hubiese venido de perlas, pero la directora no nos dio mas opciones que los viernes por las mañanas, así que dudo que me lo vaya a poner fácil ahora, pero bueno, lo menos que puedo hacer es intentarlo así que... a por ello! Mañana, bueno dentro de unas horas, supongo que sabré si es posible.
jueves, 10 de diciembre de 2015
Ha llegado la Navidad!!
Hoy seré breve porque me he hecho una pupa en un dedo con un estropajo de metal y me cuesta un poquito escribir.
Ya hace varios días que huele a Navidad! En Pamplona huele desde el 29 de noviembre, que fue el día oficial del encendido de luces navideñas de la ciudad. Y en casa de los López - Del Pozo desde hace un par de días! Ya tenemos nuestro peculiar árbol de este año pintado, adornado y con luces. Este año como hemos empezado a decorar el salón de nuestro hogar, resulta que le hemos robado el espacio al pino, así que mi chico con todo lo mañoso que es ha hecho no un pino, sino todo un bosque de madera!! Y direis... leñe! pero sube fotoooo!!! Lo siento corazones pero me he propuesto que nuestras familias estas navidades pasen por casa, y si ya pongo las fotos... estoy segura que no se pasarán jajaja así que el que quiera ver nuestro bosque, ya sabe lo que tiene que hacer, visitica! Hombre siempre puedes esperar a después de navidad cuando ya no resista más y ponga alguna fotiño pero... puedo asegurar (porque ya tengo fotos) que nada tiene que ver la foto a la realidad.
Estas navidades van a ser muy distintas para mi. Siempre dije que quería unas navidades diferentes, y aunque no me refería precisamente a esto,... en mayor o menor grado si tiene que ver con la idea principal. Hace años soñe con la posibilidad de pasar unas navidades en algún país desfavorecido, ayudando y ofreciendo mi compañía y mi cariño a todo aquel que pudiese necesitarlo. Bueno, no voy a pasar mis navidades en Bolivia ni en Nigeria ni en ningún sitio así, pero si voy a pasar mi nochevieja en donde me necesitan, me voy a pasar la nochevieja en mi trabajo, que como ya dije en otra entrada... trabajar en lo que te gusta... no lo ves como un trabajo.
Va a ser raro, muy raro para mi no recibir el año rodeada de mi familia, va a ser el primer año que no lo reciba de este modo. Tal vez haya gente que lo haga de manera habitual el no recibir el año con la familia, pero para mi esto es verdaderamente importante. No se si lo viviré con nostalgia por no estar con mi familia, o con alegría por estar viviendolo de una manera distinta como siempre quise. Hasta que no llegue el momento supongo que no podré saberlo. El día 1 os lo cuento! Hasta entonces la incertidumbre estará ahí.
miércoles, 9 de diciembre de 2015
Una noche más... y un año más!
Y aquí estoy, una noche más, recuperando mi blog. Y alguno se preguntara... ¿y porque ahora? Pues bien, la respuesta en el fondo es sencilla. Por fin tengo un contrato de educadora social para un año! ¿Y eso que tiene que ver? Deberías tener menos tiempo, ¿no? Pues curiosamente no, ahora me toca currar muchas noches, pero muchas muchas, así que... ¿qué hacer con mis ratos muertos en vela? Ahora si que queda clara la respuesta ¿no?
Y bueno ya puestos en el tema os cuento un poquito de que va el asunto, para los que todavía no os habéis enterado de la misa la mitad, sin entrar en detalles obviamente, porque tengo que cumplir con el código deontológico.
En San Fermines empecé a trabajar para una empresa llamada Xilema. Empece con contratos muy cortos, de semanas o incluso días sueltos sin más. Esta empresa se encarga fundamentalmente y de forma amplia de la protección de la mujer y el menor. Luego ya en lo concreto existen diferentes recursos según la necesidad que se haya visto. Con lo que yo concretamente en San Fermines empece en un recurso de acogida residencial especializada, es decir, un piso con chicos que requerían un trato digamos más especial por sus características personales y por su trayectoria de vida. Era un recurso especialmente conductual, con unas normas muy claras y básicas que había que seguir, un planning totalmente estructurado y un acompañamiento total al menor, sin dejar ni un minuto a la imaginación. Lo que se dice un sota, caballo y rey.
El segundo recurso al que fui llamada fue El Centro de Día. Como su propio nombre indica, era un recurso solo por unas horas del día. A este recurso acudían menores con alguna problemática familiar, en la que el menor digamos que tenía un respiro, se le ayudaba con los deberes, se les daba unas pautas de comportamiento, salud, higiene, bastante básicas, y se jugaba con ellos.
El tercer recurso que visite fue el Centro de Observación y Acogida. Este en concreto es un recurso de Urgencia. Es tal vez el más difícil de explicar. A este centro acuden niños que necesitan ser acogidos temporalmente con total urgencia por la situación familiar en la que se encuentran. Es digamos la atención más inmediata de Xilema, el primer recurso por el que todo menor en riesgo de desprotección pasa. Este centro es puramente emocional. Son menores de 0 a 16 años. Y lo que necesitan es un acompañamiento y un apoyo increíble, todo el cariño que se les pueda dar es poco, y tu también recibirás a cambio sin duda. Es el que más experiencia me ha dado hasta ahora porque es un no parar desde el primer segundo en el que cruzas la puerta. Una compañera me enseño una conducta muy valiosa para ese recurso: "Siempre que veas la oportunidad de sentarte, no lo pienses, hazlo, porque nunca sabes cuando tendrás otra oportunidad". Y también me he llevado más que experiencia, me he llevado un corazón inundado de emociones, inundado de cada uno de esos niños. A más de uno me lo hubiese llevado a mi casa.
Y ahora, estoy en el que es mi contrato de un año, en un Hogar Funcional de Menores. Este recurso es un piso de larga estancia en el que viven menores que por circunstancias diferentes sus familias no pueden atenderles adecuadamente. Y aquí es donde voy a estar un año, trabajando fundamentalmente de noches y de tardes. Me hace gracia el no tener que madrugar para ir a trabajar porque...Madrugar es cruel. Pero es cierto que me voy a perder muchas noches sin dormir con mi churri, y eso... pues jode un poquito más, pero bueno, existen muchas posibilidades de quedarme fija por lo que sé, así que no me voy a quejar ni un ápice, porque esto me puede dar la vida!
Y bueno ya puestos en el tema os cuento un poquito de que va el asunto, para los que todavía no os habéis enterado de la misa la mitad, sin entrar en detalles obviamente, porque tengo que cumplir con el código deontológico.
En San Fermines empecé a trabajar para una empresa llamada Xilema. Empece con contratos muy cortos, de semanas o incluso días sueltos sin más. Esta empresa se encarga fundamentalmente y de forma amplia de la protección de la mujer y el menor. Luego ya en lo concreto existen diferentes recursos según la necesidad que se haya visto. Con lo que yo concretamente en San Fermines empece en un recurso de acogida residencial especializada, es decir, un piso con chicos que requerían un trato digamos más especial por sus características personales y por su trayectoria de vida. Era un recurso especialmente conductual, con unas normas muy claras y básicas que había que seguir, un planning totalmente estructurado y un acompañamiento total al menor, sin dejar ni un minuto a la imaginación. Lo que se dice un sota, caballo y rey.
El segundo recurso al que fui llamada fue El Centro de Día. Como su propio nombre indica, era un recurso solo por unas horas del día. A este recurso acudían menores con alguna problemática familiar, en la que el menor digamos que tenía un respiro, se le ayudaba con los deberes, se les daba unas pautas de comportamiento, salud, higiene, bastante básicas, y se jugaba con ellos.
El tercer recurso que visite fue el Centro de Observación y Acogida. Este en concreto es un recurso de Urgencia. Es tal vez el más difícil de explicar. A este centro acuden niños que necesitan ser acogidos temporalmente con total urgencia por la situación familiar en la que se encuentran. Es digamos la atención más inmediata de Xilema, el primer recurso por el que todo menor en riesgo de desprotección pasa. Este centro es puramente emocional. Son menores de 0 a 16 años. Y lo que necesitan es un acompañamiento y un apoyo increíble, todo el cariño que se les pueda dar es poco, y tu también recibirás a cambio sin duda. Es el que más experiencia me ha dado hasta ahora porque es un no parar desde el primer segundo en el que cruzas la puerta. Una compañera me enseño una conducta muy valiosa para ese recurso: "Siempre que veas la oportunidad de sentarte, no lo pienses, hazlo, porque nunca sabes cuando tendrás otra oportunidad". Y también me he llevado más que experiencia, me he llevado un corazón inundado de emociones, inundado de cada uno de esos niños. A más de uno me lo hubiese llevado a mi casa.
Y ahora, estoy en el que es mi contrato de un año, en un Hogar Funcional de Menores. Este recurso es un piso de larga estancia en el que viven menores que por circunstancias diferentes sus familias no pueden atenderles adecuadamente. Y aquí es donde voy a estar un año, trabajando fundamentalmente de noches y de tardes. Me hace gracia el no tener que madrugar para ir a trabajar porque...Madrugar es cruel. Pero es cierto que me voy a perder muchas noches sin dormir con mi churri, y eso... pues jode un poquito más, pero bueno, existen muchas posibilidades de quedarme fija por lo que sé, así que no me voy a quejar ni un ápice, porque esto me puede dar la vida!
martes, 8 de diciembre de 2015
La chica que odiaba a los niños
Esa era yo. Una chica que no quería saber nada de niños. Yo era de las que cogía a los niños casi con pinzas para decirte... "toma, que no se como se usa esto". Supongo que de eso hace ya mucho tiempo, o tal vez no... Si que es cierto, que a los 24 de pronto se despertó en mi una especie de instinto maternal, de pronto,... quería ser mamá! Evidentemente no era el momento. Y aún no he tenido ese momento tampoco. Sin embargo diré que quería ser mamá, pero sólo tenía interés por mis propios hijos. El resto de los niños... me seguían pareciendo odiosos, unas maquinas incomprensibles a las que no entendía porque había personas que se pasaban el día diciendo "abubububu eñiquitriquiti oioioioi bububu aaaajoooo ajooooo" en serio! ¿hay algo más absurdo?
Y de repente... llego ELLA, mi sobrina, esa pequeña que consiguió derretir esa capa de hielo que reforzaba mi corazón, mi sobrina, la niña de mis ojos, la que nunca me canso de mirar, y con la que nunca me canso de decir o hacer tonterías.
De esto hace solo dos años y a partir de ella... cualquier niño ha sido capaz de invadir mi corazón sin trabas. Ella me despojo del hielo, rompió todos mis moldes, y ahora hasta el niño más desconocido o endiablado para mi es capaz de inundarme de emociones.
Hace poco entraba a trabajar en un recurso inundado de niños que han terminado invadiendo mi corazón, la despedida hace una semana fue terrible, porque de cada uno he recibido momentos y emociones maravillosas Eran niños que estaban deseando recibir, y lo que ellos me han dado apenas llega a una quinta parte de lo que yo les he dado.
La capacidad de amar de un niño es realmente inmensa, cualquier sentimiento en un niño es 100.000 veces más intenso que la de un adulto. ¿Dónde nos dejamos esa inocencia los adultos? ¿Porqué perdemos esa parte tan bonita del ser humano al crecer? Podéis decir que tengo el complejo de Peter Pan si queréis pero creo que nadie debería perder esa intensidad de vivir y sentir por todo lo que nos rodea. Yo procuro no hacerlo.
Un consejo: Si aún no lo habéis perdido,... no lo perdáis. Y si lo perdisteis, por favor, tratar de recuperar esa intensidad, no os arrepentiréis. Es cierto, las emociones negativas serán también más intensas, ¿pero os imagináis lo que puede hacer de vosotros una emoción positiva?
Merecerá la pena!
Y de repente... llego ELLA, mi sobrina, esa pequeña que consiguió derretir esa capa de hielo que reforzaba mi corazón, mi sobrina, la niña de mis ojos, la que nunca me canso de mirar, y con la que nunca me canso de decir o hacer tonterías.
De esto hace solo dos años y a partir de ella... cualquier niño ha sido capaz de invadir mi corazón sin trabas. Ella me despojo del hielo, rompió todos mis moldes, y ahora hasta el niño más desconocido o endiablado para mi es capaz de inundarme de emociones.
Hace poco entraba a trabajar en un recurso inundado de niños que han terminado invadiendo mi corazón, la despedida hace una semana fue terrible, porque de cada uno he recibido momentos y emociones maravillosas Eran niños que estaban deseando recibir, y lo que ellos me han dado apenas llega a una quinta parte de lo que yo les he dado.
La capacidad de amar de un niño es realmente inmensa, cualquier sentimiento en un niño es 100.000 veces más intenso que la de un adulto. ¿Dónde nos dejamos esa inocencia los adultos? ¿Porqué perdemos esa parte tan bonita del ser humano al crecer? Podéis decir que tengo el complejo de Peter Pan si queréis pero creo que nadie debería perder esa intensidad de vivir y sentir por todo lo que nos rodea. Yo procuro no hacerlo.
Un consejo: Si aún no lo habéis perdido,... no lo perdáis. Y si lo perdisteis, por favor, tratar de recuperar esa intensidad, no os arrepentiréis. Es cierto, las emociones negativas serán también más intensas, ¿pero os imagináis lo que puede hacer de vosotros una emoción positiva?
Merecerá la pena!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)